Lo más grave es que muchos descubren estas grandes verdades cuando ya es tarde. Cuando ya han enfermado de estrés o de cualquier otra patología mental. Este descubrimiento también se produce cuando las personas caen en la cuenta de que por su grado de exigencia han perdido momentos que ya no van a recuperar y a los que racionalmente nunca habrían renunciado.
Casi todo el mundo cree que debe trabajar al máximo cuando es joven, con el fin de asegurarse una jubilación acomodada. Sin embargo, pronto se dan cuenta de que después de ocho horas al día dedicadas a una actividad, la mente comienza a divagar y a dispersarse. Cuesta mucho trabajo concentrarse en lo que se hace y, a veces, tener también un sueño reparador.

La madurez comienza cuando eres capaz de reconocer los límites de la realidad, empezando por tus propios límites. Tal vez quieres triunfar más que nadie, pero no puedes hacerlo a cambio de tu salud y tu bienestar. De hecho, si te dedicas con agrado a lo que haces, si pones un “hasta aquí” a tu jornada laboral, tienes mayores probabilidades de alcanzar la excelencia en lo que haces. El dinero, aunque se demore un poco más, probablemente vendrá después.
bien Milagros, es un buen trabajo tu blog! cumple con la consigna de personalizacion, de cantidad de entradas, de recursos variados, solo falta un elemento en la barra lateral ya que encuentro 2 y se pedian 3! podes agregarlo en cuanto tengas un ratito! Pasa a correccion de contenido por Vanina
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